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miércoles, 18 de octubre de 2017

Costureros remozados

Aunque solo cosas un botón de vez en cuando, aunque la aguja se convierta en una barrita atómica en tus manos, aunque cortes una tela con la tijera del pescado... en definitiva, aunque la costura no sea lo nuestro, aún así, hay algo que siempre se tiene: un costurero. El mío tiene... ufff 20, 30 años... Me lo compró mi madre y ahí estaba en casa, ya un poquito renqueante... En realidad, el costurero son dos, uno más grande, otro más pequeño y armada con una bonita tela ad hoc (comprada en Galerías Santurce), que se dice, puntillas y pintura, me propuse darles un nuevo aire.


La parte de paja estaba ya manchada, así que la pinté con pintura al agua blanca. Después entelé la parte del cuerpo y la tapa. Primero quité la tela vieja y luego puse la nueva, con una tela de refuerzo blanca por debajo. La pegué por los bordes con pegamento de tela (efectivo, pero ¡¡qué caro y qué rápido se gasta!!). Con esta misma cola especial le puse el piquillo por los lados de la tela y una cinta decorativa por el borde de abajo.


En la parte de arriba le puse un poco de relleno con guata, una tela blanca y luego remetí los bordes por el borde, poniéndole la tela roja por encima y ayudándome de unas pequeñas grapitas para engancharla. 



Le quité el moñete que llevaba para enganchar con un velcro y le hice otra lengueta nueva. En el borde le puse una puntilla y al costurero pequeño le coloqué una cinta decorativa alrededor de la tapa. 
Las asas tenían una tela alrededor, también bastante avejentada, así que se la quité y pinté de blanco.

Y así fueron cambiando, el antes y el después...





 Y así tengo mis costureros renovados, ¡¡¡para otros veinte años por lo menos!!!

(Y aprovecho, y enlazo con el Mimi, Miércoles para Mi, de Malas Costureras... Segunda semana que lo hago!!!)

jueves, 28 de septiembre de 2017

¡Yo también tengo mi Relaxed!



La combinación de que te guste coser y suelas buscar cosas por internet, termina en bastante tiempo ¿perdido? entre páginas y blogs, picando de un sitio a otro, viendo mujeres como tú que se hacen su ropa, algunas que cosen como verdaderas magas de la aguja... viendo vestidos, faldas, blusas, bolsos que te gustan, que creen que te quedarían bien y que, oye, ¿y si yo me lo hago?


Uno de los lugares por los que he pasado todos los jueves ha sido el Rumsuna página que recopilaba costuras que cada una se hacía para si. Una versión local de una iniciativa que surgió en Alemania (Rund UMS Weib quiere decir alrededor de la mujer) y que puso en marcha Mara (MiMaramundo), alemana afincada en España. Comenzó en enero de 2014 y parece que ahora llega a su fin ( a ver si alguien se anima a tomar el relevo a Mara...). 

El caso es que ha sido un escaparate perfecto para ver modelos, copiar ideas, aprender técnicas, descubrir blogs interesantes y hasta ver que no eres la única en cometer errores cuando coses... Y ahora, en el último Rums, me animo a presentar un vestido. Y no uno cualquiera, es un Relaxed!!!




Para las que no estén en este mundillo, será un vestido más. Para las que estén, es uno de los vestidos que más se han cosido en el último año, desde que salió publicado en el número de mayo de la revista Ottobre, la biblia de este mundo de blogs costuriles que yo suelo visitar.



El caso es que pensé que este era un vestido muy de mi estilo y decidí hacerme mi propio modelito. Compré una tela ligerita en Galerías Santurce, la tienda de telas del pueblo de toda la vida. Una tela con un color tipo vaquero y un estampado con pequeñas bicicletas en blanco, una monada. 

Se cose bien, no se deshilacha demasiado y es fresca para el verano. Para las vistas del cuello y de la manga y el interior de los bolsillo, le metí una tela en tono verdoso que tenía por ahí, comprada por lo bonita que era en una de las ferias Creativa a las que he ido. No es que se vea mucho, pero me gusta que los interiores queden también bonitos.



Como había visto muchos Relaxed por la blogosfera, me saqué una talla menos de lo que suelo usar, una 40, ya que siempre dicen que la Ottobre talla grande. Para la parte de arriba me vino un poco justa y tuve que sacarle. Para la de abajo, al revés, me lo veía enooooorme y tuve que ajustar. 



Además, una de las gracias que tiene son los bolsillos (tutorial de cómo hacerlo en Uve de Verónica) que lleva incorporados en la parte delantera. Muchas han cosido el vestido poniendo en esta parte una tela de otro color, pero a mi eso no me convencía. Bastante anchas son mis caderas para, además, poner una diana sobre ellas. Aún así, al probármelo, esa parte quedaba muy ancha, no me gustaba. Así que tuve que hacer prueba error, prueba error, ajustando, moviendo la tela, recogiendo un poco el borde del bolsillo hasta que quedó más o menos a mi gusto.

También le hice otro cuello. El del modelo era muy cerrado y yo quería un vestido de verano. Así que sobre papel me modifiqué el cuello, haciéndolo más abierto y luego lo pasé a la tela.




Y aquí está el resultado, un vestido que me he puesto muchísimo este verano, generalmente con mis zapatillas plateadas y un collar largo, y que llevo muy a gusto.



Así que ¡¡¡yo también estoy ahora en la banda del Relaxed!!! 
(Y de paso, aparezco por primera vez en el Rums... ¡qué ilu!!...)

Modelo: Relaxed, revista Ottobre 5/2016
Tela: Galerías Santurce
Enlace: Rums

lunes, 31 de julio de 2017

Sujetacables

Una de las cosas que me vuelven más loca es lo de los cables por ahí rondando. Con los que cuelgan del ordenador o de la televisión hago la táctica de las orejas de burro... como que no los veo. Pero con los pequeños, los de cargadores de artefactos varios... ¡¡ays, no puedo!!!

Así que un día me puse e hice un montón de anillas de tela, siguiendo alguna idea que vi en Pinterest, ese lugar donde las horas duran 10 segundos...

Más sencillo no puede ser, una tira de tela (en realidad, yo he puesto doble y aprovechando retales que tenía por ahí), un velcro y a sujetar cables:




sábado, 29 de julio de 2017

Portadocumentos

En verano hay costuras que vienen muy bien para estos días de idas y venidas. Unas cuantas protagonizarán esta entrada de hoy y las de próximos días. 

La primera es la de la cartera portapasaportes que le hice a mi sobrina mayor para un viaje que tenía el año pasado. Se me ocurrió como regalo de cumpleaños y me vi un montón de tutoriales y videos hasta que hice un pequeño max mix de ellos. El resultado me gustó y creo que a ella también (¡importante!). 




Además, fue una costura de aprovechamiento, ya que la tela principal era un vaquero oscuro que reciclé de un pantalón mío en desuso (de estas tengo unas cuantas). La tela de contraste era una de cámaras de fotos que compré una vez en una de esas compras por impulso por internet. No era un trozo muy grande, así que tenía que ser para algo pequeñito, como esto. 




Para concretar la idea de la pasaportera tenía también mil tutoriales, pero al final seguí este de Nairamkitty, salvo en una cosa importante: aquí cose todo alrededor y luego da la vuelta y le hace una costura de refuerzo. Pero con la tela vaquera que es dura, más lo que le había cosido, me parecía imposible dar la vuelta y que quedase bien. De ahí que optase por ponerle el bies alrededor, para fijar bien todas las piezas y que no abultase demasiado.




Así fue como me atreví a hacer un bies por primera vez ¡y a coserlo!




Como siempre, tengo mil tutoriales recogidos para estas cosas, pero al final me guié por estos:

Para hacer el bies, un par de tutoriales de Charo Soriano en Cosiendo y aprendiendo, uno de los mejores y más didácticos blogs que suelo consultar. En concreto usé este y este.

Para coser el bies, me guié por este otro blog, en inglés, pero con unas imágenes muy claras: oliver + s. Eso sí, por dentro lo cosí a mano, para que quedase perfecto. Los bieses a máquina por las dos partes aún me quedan un poco chapuceros.


La cartera lleva en el medio una guata, para que quedase con cuerpo pero no muy dura (aunque con tanta capa, aunque yo corté recto, coser todo bien, pues en fin, asignatura pendiente...). Tiene puntadas decorativas en los bordes y le coloqué un cierre con velcro, para que no se salga nada de lo que se lleva dentro.



Por cierto, como le tenía prometido a la sobri un estuche para un juego de maquillaje que tenía, ella pensó que esto sería para eso. Cuando la saqué de su error, le prometí algo similar para los maquillajes y se lo hice casi igual, pero sin divisiones internas.




El resultado me gustó, tanto que dije que me tenía que hacer uno para mi... pero aún estoy esperando, jaja!!!

jueves, 20 de julio de 2017

Bolsitos de fiesta



En estos días de julio en mi pueblo, Santurtzi, estamos de fiestas en honor a la Virgen del Carmen. Y lo tradicional es ir vestido con el arrantzale, la ropa de mahón o de sardinera, reinterpretaciones modernas de la ropa de trabajo de marineros y vendedoras de sardinas. 


Ropa de arrantzale moderna. Estas dos imágenes son de la tienda de telas Galerías Santurtzi, que además de tener tejidos de todo tipo, se ha especializado en estos modelos para fiestas y se puede comprar la tela (como yo hice para mis bolsos) o comprar los modelos ya hechos, como estos que enseñan en su web.


Aquí se ven trajes de sardineras modernas, basadas en el que llevaban las vendedoras tradicionales. Foto Deia.
Yo también tengo ropa de arrantzale y para acompañarla, nada mejor que complementos a juego. Hace tres años hice unos bolsitos pequeños para mis sobrinas y para mi. 


Los bolsitos, por delante y por detrás.


No eran muy grandes, lo justo para guardar la cartera y unos pañuelos... ahora pienso que debería haberlos hecho un pelín más amplios, que si quieres meter una botellita de agua ya no entra.

Para hacerlos busqué tutoriales por este mundo internetero y encontré un Cose Conmigo en la página de Las Cosinas de Conchi que era justo lo que yo quería. Están todos los pasos muy bien explicados, aunque tiene su dificultad: la cremallera va metida para adentro, un sistema que ves en bolsos comprados y una vez te pones a hacer, no es tan difícil. Lleva un bolsillo por dentro -aunque yo hice uno simple, de plastón, sin cremallera-, bolsillo por fuera... tiene varias cositas que lo hacen laborioso pero no muy difícil.




Lo más complicado fue cómo hacer la tira del asa... tenía que ser estrecha y la cinta para bolso tipo mochila que encontraba era muy ancha... Al final cogí una cinta bastante suave, creo que se llama de grosgrain, y la puse unida a una tira de la tela de mahón, porque si no quedaba demasiado floja. Costó hacerla (sobretodo lo de coser derecho) pero ha funcionado. 




Y hasta aquí la historia de nuestros bolsitos fiesteros ;)



Modelo del bolso: Las cosinas de Conchi, Cose Conmigo Bolso Bandolera

Materiales y patrón.
Primer día.
Segundo día.
Tercer día.
Recopilatorio de bolsos (¡¡incluidos los míos!!!)