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lunes, 31 de julio de 2017

Sujetacables

Una de las cosas que me vuelven más loca es lo de los cables por ahí rondando. Con los que cuelgan del ordenador o de la televisión hago la táctica de las orejas de burro... como que no los veo. Pero con los pequeños, los de cargadores de artefactos varios... ¡¡ays, no puedo!!!

Así que un día me puse e hice un montón de anillas de tela, siguiendo alguna idea que vi en Pinterest, ese lugar donde las horas duran 10 segundos...

Más sencillo no puede ser, una tira de tela (en realidad, yo he puesto doble y aprovechando retales que tenía por ahí), un velcro y a sujetar cables:




sábado, 29 de julio de 2017

Portadocumentos

En verano hay costuras que vienen muy bien para estos días de idas y venidas. Unas cuantas protagonizarán esta entrada de hoy y las de próximos días. 

La primera es la de la cartera portapasaportes que le hice a mi sobrina mayor para un viaje que tenía el año pasado. Se me ocurrió como regalo de cumpleaños y me vi un montón de tutoriales y videos hasta que hice un pequeño max mix de ellos. El resultado me gustó y creo que a ella también (¡importante!). 




Además, fue una costura de aprovechamiento, ya que la tela principal era un vaquero oscuro que reciclé de un pantalón mío en desuso (de estas tengo unas cuantas). La tela de contraste era una de cámaras de fotos que compré una vez en una de esas compras por impulso por internet. No era un trozo muy grande, así que tenía que ser para algo pequeñito, como esto. 




Para concretar la idea de la pasaportera tenía también mil tutoriales, pero al final seguí este de Nairamkitty, salvo en una cosa importante: aquí cose todo alrededor y luego da la vuelta y le hace una costura de refuerzo. Pero con la tela vaquera que es dura, más lo que le había cosido, me parecía imposible dar la vuelta y que quedase bien. De ahí que optase por ponerle el bies alrededor, para fijar bien todas las piezas y que no abultase demasiado.




Así fue como me atreví a hacer un bies por primera vez ¡y a coserlo!




Como siempre, tengo mil tutoriales recogidos para estas cosas, pero al final me guié por estos:

Para hacer el bies, un par de tutoriales de Charo Soriano en Cosiendo y aprendiendo, uno de los mejores y más didácticos blogs que suelo consultar. En concreto usé este y este.

Para coser el bies, me guié por este otro blog, en inglés, pero con unas imágenes muy claras: oliver + s. Eso sí, por dentro lo cosí a mano, para que quedase perfecto. Los bieses a máquina por las dos partes aún me quedan un poco chapuceros.


La cartera lleva en el medio una guata, para que quedase con cuerpo pero no muy dura (aunque con tanta capa, aunque yo corté recto, coser todo bien, pues en fin, asignatura pendiente...). Tiene puntadas decorativas en los bordes y le coloqué un cierre con velcro, para que no se salga nada de lo que se lleva dentro.



Por cierto, como le tenía prometido a la sobri un estuche para un juego de maquillaje que tenía, ella pensó que esto sería para eso. Cuando la saqué de su error, le prometí algo similar para los maquillajes y se lo hice casi igual, pero sin divisiones internas.




El resultado me gustó, tanto que dije que me tenía que hacer uno para mi... pero aún estoy esperando, jaja!!!

jueves, 20 de julio de 2017

Bolsitos de fiesta



En estos días de julio en mi pueblo, Santurtzi, estamos de fiestas en honor a la Virgen del Carmen. Y lo tradicional es ir vestido con el arrantzale, la ropa de mahón o de sardinera, reinterpretaciones modernas de la ropa de trabajo de marineros y vendedoras de sardinas. 


Ropa de arrantzale moderna. Estas dos imágenes son de la tienda de telas Galerías Santurtzi, que además de tener tejidos de todo tipo, se ha especializado en estos modelos para fiestas y se puede comprar la tela (como yo hice para mis bolsos) o comprar los modelos ya hechos, como estos que enseñan en su web.


Aquí se ven trajes de sardineras modernas, basadas en el que llevaban las vendedoras tradicionales. Foto Deia.
Yo también tengo ropa de arrantzale y para acompañarla, nada mejor que complementos a juego. Hace tres años hice unos bolsitos pequeños para mis sobrinas y para mi. 


Los bolsitos, por delante y por detrás.


No eran muy grandes, lo justo para guardar la cartera y unos pañuelos... ahora pienso que debería haberlos hecho un pelín más amplios, que si quieres meter una botellita de agua ya no entra.

Para hacerlos busqué tutoriales por este mundo internetero y encontré un Cose Conmigo en la página de Las Cosinas de Conchi que era justo lo que yo quería. Están todos los pasos muy bien explicados, aunque tiene su dificultad: la cremallera va metida para adentro, un sistema que ves en bolsos comprados y una vez te pones a hacer, no es tan difícil. Lleva un bolsillo por dentro -aunque yo hice uno simple, de plastón, sin cremallera-, bolsillo por fuera... tiene varias cositas que lo hacen laborioso pero no muy difícil.




Lo más complicado fue cómo hacer la tira del asa... tenía que ser estrecha y la cinta para bolso tipo mochila que encontraba era muy ancha... Al final cogí una cinta bastante suave, creo que se llama de grosgrain, y la puse unida a una tira de la tela de mahón, porque si no quedaba demasiado floja. Costó hacerla (sobretodo lo de coser derecho) pero ha funcionado. 




Y hasta aquí la historia de nuestros bolsitos fiesteros ;)



Modelo del bolso: Las cosinas de Conchi, Cose Conmigo Bolso Bandolera

Materiales y patrón.
Primer día.
Segundo día.
Tercer día.
Recopilatorio de bolsos (¡¡incluidos los míos!!!)

viernes, 19 de mayo de 2017

Un toque medieval



Cuando a mi chaval le encargaban una ambientación en la ikastola para alguno de los temas que trataban, yo era de esas pocas madres que se frotaban las manos y se ponían contentas.Ya estaba dándole vueltas a la cabeza, pues podemos poner esto o hacer lo otro. Así que cuando, hace ya unos añitos, tocó hablar del medievo y llevar cosas medievales, y dado que en casa no teníamos nada de eso, decidí ponerme manos a la obra... ¡¡Lo bien que me lo pasé no está escrito! Y, la verdad, creo que todo quedó bastante pasable.

Hice un escudo, una espada y unos banderines para adornar la clase.

Empezamos por estos últimos, un poco de cartulina, tijeras, cola y un poquito de inspiración internetera y en marcha unos estandartes del medievo (o algo así).




Para la espada y el escudo utilicé una chapa de madera de ocumen*. Se pueden comprar planchas no muy grandes en centros de bricolaje y en papelerías, aunque creo recordar que estas fueron reutilizadas de la tapa de las cajas de unos envíos de naranjas online.

Para la espada, corte (esta madera se corta, con cuidado, con un cúter), pegué dos capas de madera (me encanta usar las mordazas... queda tan profesional!!!) y pinté:




Para el escudo, otro tanto: recortar, pintar y decorar, incluidos unos tornidos, unos con un agujero para luego poner unos lazos para sujetar el escudo y otros, meramente decorativos.








Un par de lazos por detrás, para meter el escudo por el brazo:


Y listo el set...


😺😄

*Madera de ocumen: Esta madera se llama ocume, okume, okumé u okumen... aunque toda mi niñez y mis años egeberos fue conocida como "madera de cumen" y la íbamos a comprar a una fábrica cercana de puertas de madera y de cocinas, "donde Sifer". Según cuenta la wikipedia, esta madera es de un árbol de origen centroafricano y que se encuentra sobretodo en Guinea Ecuatorial y Gabón. Es una madera blanda, sin nervios y que se usa como contrachapado en trabajos de manualidades, carpintería interior, ebanistería, embarcaciones... De momento, sobretodo en Gabón, no hay problema con la explotación de estos árboles, pero en otros países, la velocidad de la producción está empezando a causar problemas. El árbol puede llegar a los 300 años y a tener dos metros y medio de diámetro y 60 de altura. (Fuente: Wikipedia y Maderame)

martes, 14 de marzo de 2017

Caja de herramientas cuqui



Este es uno de los proyectos que he hecho qué más me gusta y qué más uso. Y es que no hay día que en mi casa no se saque el martillo, el metro o un destornillador. Siempre andamos con algún invento y la caja de las herramientas por medio. Además, me había juntado con unas cuantas cosas, la mayoría, de la mano de mi padre, o me las compraba o se las "robaba" yo.

Las tuve durante mucho tiempo en una caja de plástico y ya, había que buscar algo más definitivo. Podía haber comprado una caja de herramientos al uso, pero cayeron en mis manos unas cajas de vino monísimas. No muy grandes, suficiente profundidas y tres compartimentos. Y como ya había trasteado por internet y visto cosas similares, decidí hacer mi proyecto: mis herramientas en una caja de vino.

Lija, pintura y un papel que me gustó, en este caso de hiedra (entonces no sabía que esto se llamaba "decoupage"). Pinté todo de verde, luego por fuera de blanco, pero sin insistir, que quedase a brochazos y luego a pegar la hiedra por la caja. Capa de barniz para proteger bien y andando. 












Aproveché el asa de cuerda que llevaba la caja y hasta la copié y le puse otra por un lateral. Mi casa es pequeña, su lugar en ella es una balda alta en un pequeño aseo.




Llego bien a cogerla pero así la engancho mejor y evito que se me caiga. Cosa que ya me pasó, por cierto. Un par de días después de terminarla, se me fue de las manos, se me cayó al suelo, se rompió una esquina... ¡casi me da algo!. Al final, con paciencia y cola la arreglé y ahí sigue, año tras año haciendo su cometido y siento tan cuqui como el primer día ;)